viernes, 26 de julio de 2013

"Ahí está de nuevo esa sensación, esa mezcla de vértigo y mariposas en el estómago, ese no se que de nervios, angustia y alegría que me altera los sentidos... es como una angustia pero también una cosa tan divina. 
Siempre ir a tu encuentro es una montaña rusa de emociones, una angustia de no-se-que-va-a-pasar... Voy siempre feliz, dispuesta a lo que sea, pero cuando estoy allí, las piernas me tiemblan, se me duermen las manos y no tengo el valor de llegar al límite contigo. 
Esto es masoquismo, puro y duro, ya no tengo duda... Pero como evitar esas ganas de verte, de sentirme atrapada en el calor y la fuerza de tu abrazos, el sentir tu calor y tu respiración devorándome la calma, esa especie de adicción que tenemos el uno por el otro... Me ahogo en tu boca, en tu aroma, en esa habilidad que tienes de ponerme a volar con tus palabras, dichas a medio tono, justo junto a mi oído, esa manera que tienes de enamorarme, de hechizarme... me pierdo, me quiero perder, pero no me arriesgo..."

Extraño lo rico que es sentirse enamorada, porque si bien un par de veces me he sentido así, siendo correspondida y otras no, por más que he crecido y madurado sigo soñando como una adolescente cuando se trata del amor... así, cursi y todo como pueda sonar, así es... Quisiera conocer a alguien que me hiciera sentir de nuevo ese vértigo, esas mariposas, la alegría mezclada con la angustia, porque es una de las más maravillosas emociones que una persona pueda sentir... aveces creo que ya no me dejaré llevar, que he tirado la toalla, pero debo admitirlo, así abiertamente, SOY UNA ROMANTICA EMPEDERNIDA, y sin importar cuantas caretas de tipa dura me ponga, se que en el fondo sigo esperando volverme a sentir así, aunque luego me toque llorar... quien sabe, quizás las cosas sean diferentes la próxima vez.